miércoles, 7 de diciembre de 2011

No es llorar ni detenerse, es seguir adelante. 2007

En vísperas de otro nuevo año, los cubanos seguimos marcados por la ausencia de cinco hombres que se han convertido en símbolos. Mientras Washington prolonga el injusto encarcelamiento de cinco antiterroristas cubanos, en su Patria demandamos su liberación. Ailí Labañino Cardoso, la hija mayor de Ramón, ha soñado con el regreso de su padre y sus cuatro tíos, de 40 maneras diferentes.
Cuando le preguntamos, cómo vislumbra el futuro de su padre, su respuesta no se hizo esperar: “En Cuba. De eso no me cabe la menor duda”.
Ailí, una joven cubana que cursa el segundo año de Ingeniería Informática en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría, está deseosa de cumplir uno de deseos de su papá cuando regrese definitivamente a la Isla: subir el Pico Turquino
Es consciente de que el caso de los Cinco es una operación política de venganza de Estados Unidos contra Cuba y confía en que la solidaridad internacional pueda sacarlos del encierro.
Cuba Cinco pone a disposición de los lectores fragmentos de la entrevista que Ailí Labañino le concediera. Vivencias, dolor, sueños y esperanzas de una jovencita que cuando piensa en Los cinco ni llora ni se detiene, sigue adelante.

¿Cuándo fue la última vez que viste a tu papá?
“En el 2006. Siempre iba con Elizabeth (su esposa) y mis hermanas a visitarlo, pero esa vez fui sola, y eso es importante porque permite que él tenga al menos dos visitas de sus familiares en el año.
“La última visita de Elizabeth y mis hermanas fue complicada: era tiempo de muchas riñas en la prisión y hubo lock down*, estaban suspendidas las visitas. Fueron momentos tristes para ellas, y es algo lógico, ir a EE.UU. a visitar a un familiar preso y no poder verlo es bastante difícil.
¿Cómo enfrentaste sola la última visita a la prisión de Beaumont, Texas?
“Realmente fue un reto, sentía temor de no ir acompañada por la familia, sobre todo a la hora de la despedida. Extrañé el amor y el aliento de mis hermanas, pero también me di cuenta de que necesitaba conversar de muchos temas con mi padre. En realidad no alcanza el tiempo para tantas cosas que se quieren decir, de la escuela, personales…”
¿Cuál fue el día más bonito que tuviste con él allí?
“El primero. No nos imaginamos los dos solos en una visita, hablamos de cosas que nunca habíamos tratado, me di cuenta ese día de que entre nosotros hay una confianza tremenda. Me gustó compartir con él mis intimidades.
El momento más difícil…
“La despedida, nunca se sabe si al día siguiente lo puedes ver”.
¿Cómo defines a tu papá?
“La persona más cariñosa que conozco. Nosotras decimos que es un osito de peluche, aunque grande y fuerte”.
¿Cómo vislumbras el futuro de tu padre?
“En Cuba. De eso no me cabe la menor duda”.
*Lock down: medida restrictiva para toda la población penal, que implica encierro total, una sola comida (fría) al día, ninguna comunicación con el exterior y nada de baño.

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